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Sección Deporte y Salud-Por qué es tan importante el deporte en la edad adulta-

En esta cuarta entrega sobre los beneficios que el Deporte aporta a nuestra Salud, nuestro colaborador y experto Antonio Jesús Casimiro, nos plantea la importancia de la actividad física en la edad adulta como una herramienta básica en pro de una mejor calidad de vida futura.

  • Al hablar de “adultos” nos referimos a todas aquellas personas que tienen entre 30 y 60 años y que se encuentran en su etapa de plena madurez. Durante este periodo se experimenta un progresivo e inevitable deterioro de las capacidades físicas, al mismo tiempo que las enfermedades degenerativas comienzan a amenazarnos. Por ello, los programas de actividad física, enfocados al mantenimiento y/o la mejora de la salud, adquieren una gran importancia.
  • Bastantes estudios científicos demuestran que la inactividad tiene una gran responsabilidad en las causas de muerte (infarto, enfermedad cerebrovascular,…) y en el padecimiento de enfermedades crónicas (osteoporosis, enfermedades degenerativas articulares, hipertensión, obesidad, arteriosclerosis, etc.) por parte de los adultos.
  • Aunque la educación hacia una vida sana debe comenzar en los primeros años, nunca es tarde para empezar. Es difícil modificar las costumbres enraizadas desde hace bastante tiempo y concienciarles de que la forma de vida adoptada será la responsable de lo que suceda unos años más tarde.
  • A pesar de ello, cada vez son más las personas adultas que se han dado cuenta de la importancia del ejercicio físico para mantener su salud integral y mejorar su calidad de vida. El hecho de que el participante perciba las sensaciones de progreso le proveerá de numerosos refuerzos positivos. Se han de buscar incentivos para que comience un programa, pero, sobre todo, para mantenerlo.
  • En el ámbito laboral, programas de condición física-salud en trabajadores han obtenido resultados muy favorables en la condiciones de salud física (condición física, disminución de hipertensión, colesterol, estrés, peso corporal, …), psicológica (actitud más positiva hacia el trabajo, bienestar, confianza, predisposición, …) y social (modificaciones en el estilo de vida, disminución de gastos en tratamientos sanitarios, disminución del absentismo, …).

4.2.- Prescripción de actividad física durante la edad adulta

  • La actividad física que llevemos a cabo con adultos será un hermoso medio de placer, relación y ocupación del ocio. Debe tener un carácter constante y sostenido, metódico, progresivo, profiláctico, recreativo, distendido, compensatorio y adaptado a la personalidad de los individuos.
  • Los objetivos generales de los programas de actividad física con personas adultas serán:
  • Prevenir y colaborar en el tratamiento y rehabilitación de diversas enfermedades.
  • Mejorar y mantener la capacidad funcional, en función de su edad biológica.
  • Enlentecer el proceso de envejecimiento.
  • Obtener placer y bienestar corporal y mental.
  • Incrementar la adaptación psicológica y el conocimiento sobre la utilidad del ejercicio.
  • Ocupar activamente su tiempo de ocio y ofrecerles la posibilidad de vivir de una forma más alegre.
  • Favorecer la integración social.
  • Los componentes de la condición física-salud que debemos desarrollar en adultos son: resistencia cardiovascular (capacidad aeróbica), flexibilidad (amplitud de movimiento), fuerza y resistencia muscular. Estos componentes son mejorables con el entrenamiento adecuado y están asociados con un bajo riesgo de desarrollar prematuramente enfermedades derivadas del sedentarismo. Además, es adecuado el desarrollo de capacidades psicomotrices (percepción, equilibrio y coordinación). El desarrollo de estas capacidades físicas lo podemos justificar del siguiente modo:
  • El desarrollo de la resistencia cardiorrespiratoria provoca innumerables beneficios para la salud: menor fatiga en las actividades de la vida diaria, mejor funcionamiento metabólico, prevención de alteraciones cardiovasculares y respiratorias, diabetes, obesidad, etc.
  • El desarrollo de la fuerza y resistencia muscular en personas adultas representa la mayor protección para los problemas articulares, dolores de espalda, ayuda a mantener una postura correcta, mejora la capacidad para afrontar las tareas de la vida cotidiana, previene la osteoporosis y aumenta el consumo calórico en reposo (metabolismo basal).
  • El desarrollo de la flexibilidad, con respecto a la salud, se justifica por la prevención de alteraciones de la columna vertebral y dolencias de espalda, así como por favorecer la autonomía en las actividades cotidianas. Además, previene lesiones deportivas, incrementa la eficacia de los gestos deportivos y mejora el control postural.
  • Por último, el entrenamiento de las capacidades psicomotrices, a través de actividades que impliquen situaciones de carácter perceptivo, equilibrio y coordinación, suponen la mejora del acervo motor del individuo, ya que normalmente se trata de actividades complejas que favorecen la puesta en escena de los mecanismos de percepción, decisión y ejecución por parte de la persona, lo que redunda en una gran riqueza motora.
  • En definitiva, un programa completo de ejercicio físico para la salud debería atender a estas capacidades en mayor o menor medida, si bien exige un tratamiento absolutamente individual en función de las características de cada persona.
  • Así, una vez superado el obligado reconocimiento médico específico, se han de configurar los objetivos específicos de los programas, teniendo en cuenta las siguientes orientaciones metodológicas:
  • Estructurar apropiadamente las expectativas desde el principio, fijando metas fácilmente alcanzables, para que perciban sus progresos y que éstos sean reforzadores.
  • Se deben evitar ejercicios muy competitivos y de gran desarrollo muscular.
  • No se debe llegar a una gran fatiga ni actividades que provoquen disnea o apnea (dificultad respiratoria o paralización de la misma, respectivamente).
  • No realizar ejercicios que produzcan dolor, molestias intensas o repercusiones negativas a nivel articular, sobre todo en la columna vertebral.
  • Las actividades deben ser atrayentes, formativas, equilibradoras, dinámicas y alegres.
  • Seleccionar las actividades que mejor se adapten a los objetivos, condicionantes e intereses del participante.
  • Utilizar el refuerzo social de todos los que rodean al practicante.Deporte y Salud By Antonio Casimiro

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